El caso que a continuación se plantea es un claro ejemplo de las reacciones emocionales que puede presentar un niños ante el entorno que le rodea.
CASO “Trastorno
del comportamiento”
La madre fue quien pidió apoyo
psicológico para su hijo. Explicó que desde que su hija menor nació, Ernesto (paciente) la molestaba, le
pegaba y regularmente estaba enojado. Mencionó que conforme pasó el tiempo,
este enojo se incrementó y multiplicó cuando sus padres se separaron. A la
fecha de la evaluación a Ernesto le
gustaba ver la caricatura de Dragon-ball
Z y jugar con videojuegos de pelea; al terminar esta actividad, iba con
su hermana Carolina para pelear
como lo hacían en la pantalla, argumentaba que estaba jugando con ella, pero
terminaba pegándole y ahorcándola. La madre explicó que para terminar con los
problemas entre sus hijos le hablaba al niño de todas las formas posibles
(platicando o con gritos) y parecía que Ernesto
no le hacía caso, no la obedecía y no dejaba de pelearse con su hermana.
Al no tener resultados la señora se desesperaba y se enojaba con ellos, por lo
que en diversas ocasiones les pegó, gritó y castigó.
Además de los
problemas con la hermana, la mamá mencionó que el niño era inseguro porque le
daba pena participar en la escuela, que tenía poca o ninguna convivencia con
sus compañeros de clase y que se enojaba cuando le llamaban la atención. De
acuerdo a la opinión de su madre, Ernesto
era muy desordenado porque no tenía cuidado con lo que hacía, tenía sus
cuadernos hechos chicharrón y
aventaba el uniforme. Por lo que frecuentemente ella lo calificaba de cochino y desordenado.
Finalmente la
señora mencionó que quería que se le
proporcionara apoyo para que Ernesto no
estuviera tan triste por la separación de sus papás.
HISTORIAL
CLÍNICO
Nombre: Ernesto
Edad: 9 años
Sexo: masculino
Escolaridad: cuarto grado de primaria (escuela pública)
Nivel socio económico: medio bajo
Atendido en un
centro comunitario
Se
realizo una entrevista para elaborar la ficha clínica, para indagar antecedentes
familiares, genéticos y estudios como exámenes clínicos de laboratorio, EEG,
RX, para descartar cuestiones fisiológicas que pudieran ser los causantes de
los síntomas emocionales que presenta el paciente.
Arrojando
la siguiente información:
ANTECEDENTES FAMILIARES
La familia estaba
integrada por Ernesto, la señora
Martha y su hermana menor Carolina, de 5 años. Vivían en casa de
una tía materna y visitaban a su padre los fines de semana.
Los padres se
habían separado un año antes, debido a que tenían problemas de violencia, que
en ocasiones llegaban a golpes severos, dándose esta situación desde que la
pareja eran novios; la madre comentó que el embarazo de Ernesto generó sorpresa porque no había sido planeado; ella sí lo
quería tener pero el papá dudaba que el bebé fuera suyo; el embarazo trascurrió
en un ambiente de agresión entre los padres y cuando Ernesto nació el padre tuvo poco contacto con él, casi no lo vio y
no lo cargó.
Desde muy pequeño
el niño presenció la violencia entre sus padres y el abandono temporal del
padre cuando él tenía cerca de tres años. Durante esta ausencia la señora
mencionó que ella se sentía como en un hoyo
pues le costó trabajo atender su responsabilidad, nadie la apoyó con el
cuidado de su hijo, y se sentía tan mal que casi no lo atendió. Después de tres
meses el padre regresó a la casa y la madre quedó embarazada de su segunda
hija. La madre comentó que la niña era la consentida del padre, por lo cual en
ocasiones hacía a un lado al niño. Ante esto ella intentó consentir al niño para que no se
sintiera mal.
No
se atribuye ningún síntoma a cuestiones fisiológicas el paciente se encuentra
saludable, cabe mencionar como antecedente que
el niño no aceptó la leche materna y presentó inflamaciones en el estómago, por
lo que constantemente acudían al hospital.
DIAGNOSTICO
A partir de la
información obtenida se encontró que Ernesto presenta un trastorno del comportamiento, el cual es de tipo disocial agresivo (Criterios
A1-A7), pues constantemente viola las reglas establecidas y se manifiesta
agresivo con su hermana a quien considera la causante de que su padre no la
quiera; Este subtipo se define por el inicio de por lo menos una característica
de trastorno disocial antes de los 10 años de edad. Los sujetos con el tipo de
inicio infantil suelen ser varones, frecuentemente despliegan violencia física
sobre los otros, tienen unas relaciones problemáticas con sus compañeros,
pueden haber manifestado un trastorno negativista desafiante durante su primera
infancia y usualmente presentan síntomas que satisfacen todos los criterios de
trastorno disocial antes de la pubertad.
DIAGNOSTICO
DIFERENCIAL
Los síntomas de
Ernesto se podrían confundir con TDAH, sin embargo los niños con trastorno
por déficit de atención con hiperactividad suelen exhibir un comportamiento
hiperactivo e impulsivo que puede ser perturbador, este comportamiento no viola
por sí mismo las normas sociales propias de la edad y, por consiguiente, no
suele cumplir los criterios de trastorno disocial. De igual manera la patología
del paciente puede confundirse con un trastorno adaptativo (con
alteración del comportamiento o con alteración mixta de las emociones y el
comportamiento) sin embargo debe tomarse en cuenta que los problemas comportamentales significativos no satisfagan
los criterios de otro trastorno especifico, por consecuencia el paciente
no cumple con los criterios.
Por consiguiente
se ratifica el diagnostico pues de
acuerdo a las característica esenciales del trastorno disocial donde se repite un patrón de comportamiento
persistente en el que se violan los
derechos básicos de los otros o importantes normas sociales adecuadas a la edad
del sujeto. Estos comportamientos se dividen en cuatro grupos: entrando el
sujeto en la categoría de comportamiento agresivo que causa daño
físico o amenaza con él a otras personas o animales (Criterios A1-A7).
EVALUACIÓN
El niño presenta
sentimientos de tristeza y enojo, porque consideraba que era poco respetado y comprendido
por sus padres; por lo que se alejaba física y emocionalmente de ellos. Su
enojo provenía de la frustración de no poder satisfacer sus necesidades, de
afecto, caricias, atención, etc., y al intentar hacerlo es regañado y castigado
principalmente por su madre, asimismo se enojaba porque consideraba que su
hermana era la responsable de que sus padres no lo quisieran o lo cuidaran
poco, interpretando las conductas de su familia como una agresión hacia él;
como consecuencia el paciente manifiesta dificultades para relacionarse y
comunicarse, debido a que no sabían cómo decir las cosas y expresar sus
sentimientos y emociones, a la vez que le costaba trabajo entender lo que los
otros querían decir.
Tiene
dificultades para organizarse, disfrutar de una actividad en común y
regularmente estaban discutiendo.
En cuanto a la
relación familiar se encontraron estas características: rivalidad entre los
hermanos, impedimentos de la madre para identificar y responder a las
necesidades de sus hijos, así como para establecer los límites, problemas para
ayudarse mutuamente y alcanzar una meta, limitaciones para expresar
sentimientos positivos, así como dificultad para divertirse juntos.
TRATAMIENTO
SELECCIONADO
Varias sesiones para
crear un vínculo paciente terapeuta, a demás de un ambiente óptimo donde el niño se sienta en confianza y pueda hablar
sobre su enojo y las diversas emociones que experimenta.
Se empleara la
técnica de entrenamiento asertivo para crear en el paciente una conducta en la
que pueda ser capaz de expresar sus emociones, pensamientos y deseos de manera
eficaz y positiva, esta técnica es recomendada también para los padres de familia.
Por último se implementara el modelo
de la Terapia de Juego Filial con la intención de fortalecer los vínculos afectivos
entre la madre y el niño, ayudar a la señora a modificar estrategias de crianza
que le brindaran resultados positivos, que
incremente sus sentimientos de aceptación y calidez hacia su hijo,
permitiendo convivir con los niños a través del juego.
EVOLUCIÓN
DEL TRASTORNO
Para observar la evolución del tratamiento se llevara a cabo un registro, tomando en
cuenta las siguientes características, topográficas, se observa una forma concreta de
respuesta, es decir hay una reacción especifica que se tiene que controlar o
modificar; es necesario registrar la intensidad con que se da la respuesta ante
las diversas situaciones, además de anotar
la cantidad (frecuencia) y duración (tiempo que tarda), específicamente
se llevara un registro continuo, permitiendo observar avances, logros o
modificaciones que se tengan, como control de las conductas agresivas en
diversas situaciones, asimismo la madre
desarrollara las habilidades de estructuración y establecimiento de límites,
sin hacer uso de castigos o consecuencias desagradables, manifestaciones de
sentimientos positivos de Ernesto hacia su hermana.CONCLUSIÓN
Se decidió emplear la técnica de entrenamiento asertivo ya que el paciente debe identificar la diferencia entre las conductas positivas y agresivas, de este modo podrá modificar la forma en que expresa sus emociones, ya que en el caso de Ernesto la conducta que presenta es considerada una manifestación de auto defensa, pues se siente agredido por sus padres y desplazado por su hermana.
La terapia de juego filiar servirá para que los padres específicamente la madre sea capaz de cubrir la necesidad de afecto que presenta el paciente, a demás de mejorar las relaciones con su hermana y poder integrar a la familia.
El niño es como un barro suave donde puedes grabar lo que quieras... pero esas marcas se quedan en la piel... Esas cicatrices se marcan en el corazón... Y no se borran nunca. Zenaida Bacardi de Argamasilla
REFERENCIAS
Esquivel Fayne y Arcona. (2010).
PSICOTERAPIA INFANTIL CON JUEGO CASOS CLÍNICOS.
México: Manual moderno S.A. de C. V.
Esquivel, F.; Heredia, C. &
Lucio, E. (2007). Psicodiagnóstico clínico del niño. México: El Manual
Moderno

No hay comentarios:
Publicar un comentario